sábado, 6 de octubre de 2001

Hans Georg Gadamer: El inicio de la sabiduría

Publicada en Suplemento Cultura, diario La Nación, el Miércoles 3 de octubre de 2001

Hay dos tópicos ineludibles en la obra del filósofo alemán Hans Georg Gadamer, que el 11 de febrero último cumplió 101 años: su relación con Heidegger, a quien conoció cuatro años antes de que publicara Ser y tiempo y de quien fue discípulo y amigo personal, y la hermenéutica, corriente filosófica de la que sentó las bases en Verdad y Método , su obra fundamental.

El inicio de la sabiduría reúne seis ensayos breves en los que la hermenéutica gadameriana se orienta hacia la Grecia antigua buscando dar lugar a que textos de filósofos como Heráclito, Parménides, Demócrito, Anaxímenes y otros presocráticos puedan decir su verdad. No se trata ni de reducirlos a su contexto histórico, convirtiéndolos en meros objetos de estudio que nada tengan que comunicarnos, ni de concebirlos como eslabones de un proceso de superaciones continuas que culminaría en nuestro presente. "Sólo es posible hacer hablar a esta tradición en ruinas de los presocráticos -escribe Gadamer- si se tienen constantemente a la vista los primeros textos filosóficos que se han conservado realmente, es decir, los diálogos platónicos y la inmensa masa de escritos de Aristóteles." Porque, si bien es cierto que gracias a Platón y Aristóteles -y, en el caso particular de Heráclito, a autores cristianos como Hipólito y Clemente- disponemos de los fragmentos de los primeros filósofos, no menos cierto es que su interés, al recogerlos, no era preservar para la posteridad el núcleo del pensamiento de sus antecesores, sino, más bien, tomar de aquellos filósofos lo que pudiera resultarles útil para desarrollar sus propios planteos. De manera que, si queremos escuchar a los presocráticos, debemos intentar "deducir el causante a partir del efecto".

Así, en "Sobre la transmisión de Heráclito" (1974) y en "Estudios heraclíteos" (1990), Gadamer parte de una extensa cita de Hipólito que supuestamente sería atribuible a Heráclito y procede a realizar una depuración consistente en "quitar la capa de sedimentos cristianos y determinar la sentencia de Heráclito". El texto de Hipólito dice: "En tanto en cuanto el padre no haya llegado a nacer, puede con justicia ser llamado padre. Pero cuando se rebajó a tomar en sí el nacer, fue engendrado el hijo, él mismo de sí mismo y no de alguien otro". Luego de una minuciosa labor de "reconstrucción por vía morfológica", el texto emergente es "El padre es hijo de sí mismo" que, al decir de Gadamer, significa que si el padre engendra un hijo, se hace padre a sí mismo.

Además de los textos dedicados a Heráclito, El inicio de la sabiduría contiene un trabajo sobre Demócrito, "El atomismo antiguo"(1935); uno dedicado a los presocráticos en general, "Platón y la cosmología presocrática"(1964); y dos en los que se abordan los vínculos entre pensamiento antiguo y moderno atendiendo especialmente a sus respectivas concepciones del saber, "La filosofía griega y el pensamiento moderno"(1978) y "El concepto de naturaleza y la ciencia natural"(1994).

El interés que suscita esta compilación es doble. Por un lado, le permite al lector asomarse al taller del filósofo, asistir a su diálogo con los textos y, de este modo, acceder a la filosofía hermenéutica desde un lugar diferente al propuesto en Verdad y Método . Pero, además, Gadamer consigue involucrar de tal forma al lector en esa conversación que los textos de los filósofos presocráticos se presentan ante él plenos de vitalidad.

Gustavo Santiago

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