martes, 20 de enero de 2004

Ideología, un mapa de la cuestión

Posmodernismo y después
IDEOLOGIA
Compilador: Slavoj Zizek - (Fdo. de Cult. Económica)

Publicada en Suplemento Cultura diario La Nación el Domingo 18 de enero de 2004

Cuando hace algunos años el clima fin de siglo invadió el mundo intelectual, una serie de conceptos como historia, utopía, sujeto e ideología fueron declarados obsoletos, particularmente por quienes se sumaban a las filas del entonces exultante posmodernismo. Ciertas voces discordantes se obstinan, desde entonces, en sostener algunos de esos conceptos aun cuando consideran imprescindible someterlos a una redefinición. Entre esas voces se destaca, sin dudas, la del filósofo esloveno Slavoj Zizek.

En Ideología. Un mapa de la cuestión, recientemente traducido al español, Zizek aborda el tema de la ideología --al que en 1989 le había dedicado El sublime objeto de la ideología-- acompañado por algunos de los intelectuales de mayor peso en las últimas décadas: Adorno, Lacan, Althuser, Bourdieu, Rorty, Eagleton, Pêcheux y Jameson, entre otros.

Sin embargo, lo que hace de Ideología un libro poco menos que imprescindible para quienes se interesen por la filosofía política o las ciencias sociales excede una mera lista de nombres. Son los propios textos y su articulación los que consiguen poner en evidencia la vigencia de la cuestión y su carácter fuertemente problemático.

Quizá los textos de mayor peso en el libro sean los de Althuser y Eagleton. El primero, "Ideología y Aparatos Ideológicos de Estado", es un trabajo ya clásico en el que Althuser plantea que las instituciones religiosas, escolares, familiares, jurídicas, políticas, sindicales, informativas y culturales constituyen Aparatos Ideológicos de Estado que funcionan mediante la ideología y que permiten asegurar la reproducción de las relaciones de producción. El segundo, "La ideología y sus vicisitudes en el marxismo occidental", de Terry Eagleton, es un minucioso recorrido por la conceptualización de la ideología en Lukács, Gramsci, Adorno, Marcuse, Habermas, Althuser y Bourdieu. Tanto el texto de Althuser como el de Eagleton justifican el subtítulo del libro. El de Althuser aporta el indispensable punto de referencia de un mapa: en torno a él y a la noción de Aparato Ideológico de Estado se ubica el resto de las posiciones que se presentan en el libro; el de Eagleton es una suerte de despliegue de las coordenadas que permite visualizar la ubicación de cada autor en función del punto cero brindado por Althuser.

Ahora bien, los otros trece artículos no son inferiores a los ya mencionados. "Mensajes en una botella", de Adorno, es un bellísimo texto en el que están presentes algunos de los temas centrales trabajados por la Escuela de Francfort (la relación entre medios y fines, el lugar del intelectual ante el capitalismo, el peligro de la deshumanización) y, al mismo tiempo, expresiones próximas al aforismo acerca de la soledad, el amor, el arte. En conexión con el texto de Adorno --y de algún modo, polemizando con él--, Peter Dews se ocupa de mostrar semejanzas y fundamentalmente diferencias entre el pensamiento de Adorno y los posestructuralistas --en particular, Derrida y Lyotard-- en su crítica a la modernidad.

También se destacan el texto de Rorty acerca del feminismo y la ideología, el de Jameson sobre la posmodernidad y el mercado, la conversación en la que Eagleton ejerce el papel de entrevistador de Bourdieu y lo obliga a ubicarse en relación con Foucault, Althuser y Raymond Williams.

Teniendo en cuenta que el compilador es Zizek, no podía faltar un texto de Lacan --en este caso, "El estadio del espejo como formador de la función del yo (je) tal como se nos revela en la experiencia psicoanalítica"-- y dos del propio Zizek. En el primero, que oficia de extensa introducción al libro, el esloveno ubica a los autores al modo hegeliano según aquellos que han abordado la ideología "en sí" y que han criticado esta noción recurriendo a una "lectura de síntomas: el objetivo de la crítica es descubrir la tendencia no confesada del texto oficial a través de sus rupturas, sus espacios en blanco y sus deslices" Zizek ubica aquí, entre otros, a Habermas, Barthes, Pêcheux y Laclau); los que se ocupan del "para sí" de la ideología, analizándola en su exteriorización (aquí el nombre central es el de Althuser, pero también Foucault tiene su lugar); y, finalmente , aquellos que toman conciencia "de un 'para sí' de la ideología que opera en el propio 'en sí' de la realidad extraideológica" (presentados en el texto a través de la polémica entre quienes critican la "Tesis de la Ideología Dominante" y quienes la defienden). El segundo texto de Zizek es "¿Cómo inventó Marx el síntoma?", que había sido publicado ya en El sublime objeto de la ideología.

Dos décadas de posmodernismo nos habituaron a las compilaciones de artículos ligeros, breves, efímeros. Ideología. Un mapa de la cuestión nos devuelve el placer de un texto polifónico en el que el problema presentado es trabajado a fondo desde perspectivas diferentes e, incluso, antagónicas.

Gustavo Santiago

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